viernes, 23 de agosto de 2013

Segunda semana de RSC


Esta semana hubo dos cosas que más me marcaron en las clases; la primera, que a veces uno cree formar parte de un grupo del que no es parte, no siempre estaremos con las personas que queremos estar, pero podemos aprender de quienes no conocemos; la actividad del lunes que era referida a la organización del equipo me hizo pensar que en la vida, las personas están en nuestro juego en el tiempo y lugar que deben estar, sin embargo cuando ya no están independientemente de la razón, nosotros habremos aprendido de ellas y encontrado a otras de quienes aprenderemos; mi equipo no es tan común, creo que nuestra unión radicara en el objetivo en común de la materia, sin embargo no hago a un lado la posibilidad de que podamos encontrar similitudes a lo largo del semestre.
La segunda, aprendí que como decía el principito: "Lo esencial es invisible a nuestros ojos", creemos ver y ser conscientes de nuestro entorno, pero después de ver cifras de nuestra realidad y no ver sólo el número, imaginar la cantidad de personas o la magnitud de acciones que suceden sin que nos demos cuenta, me hizo reflexionar en torno a qué es lo que dejo de ver por concentrarme en algo prioritario; en la actualidad no basta con ser especialista de área, sino también ver la aplicación en otras áreas y cuando conjuntamos el saber con el hacer podemos empezar a lograr un cambio, para lo que se requiere tiempo de trabajo constante.
Hasta ahora, más que las actividades de clase, son lecciones que hacen hincapié del punto, donde nos encontramos y debemos empezar por ser actores de cambio que fomenten una colaboración con quienes nos rodean, y que por simple que sea la acción lleguemos a formular la solución que se requiere.



https://www.youtube.com/watch?v=nwAYpLVyeFU

sábado, 17 de agosto de 2013

Primera semana de RSC

¡Cuántas veces olvidamos que lo que hacemos, por pequeño o grande cambia no sólo nuestra manera de pensar, sino también afecta a quienes nos rodean!

En la semana, más que la actividad de la telaraña o la lectura del 5%, me sentí como si fuera una parada para reflexionar en torno a lo que he hecho para la sociedad y cómo he creído que no tiene gran impacto el que estuviera o no. En el instante en el que vi a mis compañeros alrededor, me di cuenta que no es una clase más que se agregue a la historia académica, no es el hecho de que pueda recibir un número a cambio por estar ahí; para mí es la oportunidad de pertenencia a un grupo que simula un punto en el universo, un granito de arena en la inmensa playa, es el mundo en pequeño del que soy parte.
Y cada parte, puede ser la persona que aporta ideas, las cuales sin pensarlo detenidamente puede tenerlas un desconocido que se encuentre del otro lado del espacio, y que por cerrarse a que se es único no se pueda fortalecer un equipo, un verdadero trabajo que se conjunte de las diferentes formaciones y experiencias que en un momento dado se interceptan con las nuestras, utopía que no podría estar alejada de la realidad, si más que el hecho de una actividad sea lo que sustente el cambio, el vencer ese miedo por dar un paso fuera del conformismo y que realmente deje algo a los demás.

A partir de hoy, no sólo es la responsabilidad de estar, sino el compromiso por hacer algo más.