Semana patria podría llamarle, pero a pesar de que el lunes hubo asueto, seguí pensando en lo que había pasado en la semana previa, creo que ha sido uno de los puentes en que más triste me he sentido, pensar en lo que había hecho sentir a mi compañera me hizo tomar una decisión además de la conversación que espero tener para la siguiente sesión, creo que debo ver que soy quien tiene el problema, más allá de lo que haya pensado al ver la nota en la boleta, creo que me devastó haberme quedado sin hacer nada, no era una nota, era una actitud de que tenía una razón de ser, pero que también llevó a un conflicto en mi equipo; y tengo la esperanza de que se pueda solucionar.
La sexta semana, fue para
mí de las semanas más difíciles no sólo en el ámbito escolar, sino también en
el personal, perdí a más de una persona a quien yo consideraba amigo, un título
difícil de dar a las personas con quienes se convive y en quienes uno confía;
pero en la pérdida, también gané un aprendizaje de vida, del cual hago mención
por lo relacionado también en lo sucedido en clase, pues el hecho de ser
egoísta implica no ver más allá de lo que a uno le sucede, estar ensimismado
por lo que se cree ser el problema más grave, cuando es de lo más diminutos en
el mundo, se dan conflictos por suponer lo que el otro piensa o pasa, se asume
que no necesita nada, aunque ocurra lo contrario y nuestra actitud afecte a más
de uno por no dar oportunidad a dialogar, saber de las necesidades y si es
prudente ayudar.
En cuanto a la clase del jueves, me tranquilizó y ayudó mucho, haber estado con otros compañeros, fue distinta la dinámica y eso me gustó mucho, pues las ideas de cada quien tuvieron una buena sincronía, ya siendo expuestas; sin embargo, creo que algo que cabe destacar de esa clase es que no estuve de acuerdo ya con lo que se generalizó en clase, como lo de la carrera técnica de profesores, que hasta donde sé fue en el pasado y sí se han modificado las reglas para ser profesor de educación básica, sólo que como en todas las carreras hay quienes por tradición o creer que no deben esforzarse mucho se refugian en algo como lo es la educación, sin pensar que la actitud que tienen se contagia y entonces se forman personas infelices con lo que quieren hacer, y ese es uno de los graves problemas actuales, si particularizáramos no terminaríamos de encontrar deficiencias por detalles que son diferentes, pero son en los que debemos empezar a solucionar.
Si pienso en la actuación del proyecto de enactus, creo que es una gran oportunidad para al menos cambiar lo que se hace en una escuela tan cercana y donde se forman chicos quienes estacan su nivel educativo ahí.
Hoy más que un reto, una clase o un tiempo destinado a aprender, veo en esos detalles de inconformidad oportunidades para crecer como persona, para controlar mis emociones y pensar prudentemente en mis acciones.
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