"Como apreciar un buen vino si no se ha probado uno malo; como apreciar un buen amigo sino se ha tenido un enemigo; como apreciar el amor sino se ha odiado; por lo tanto ¡cómo apreciar la vida sino hay muerte!" Anónimo
La frase, que introduce a este escrito, fue seleccionada para hacer conciencia que para emitir un juicio debe conocerse la dualidad del acto; ser parte de un mundo que tiene tantas deficiencias, me hace desear construir un mundo utópico donde sólo existan los valores y sean respetadas las limitaciones de nuestro espacio y el de los demás, sin embargo por la dualidad del mismo mundo se hicieron los derechos humanos los cuales no han sido respetados en el planeta, pero vayamos a una muestra del universo, vayamos a lo que pasa en comunidad.
Detenidamente en este mes observé el comportamiento que tenemos como ciudadanos en algunas calles, cuando vemos a indigentes vivir en condiciones reprobables indignas para una vida, sólo no queremos verlo; algunas de estas personas tomaron decisiones erróneas, pero otras por presión de la misma sociedad al lograr una discriminación de su capacidad, fueron orilladas a ser sujetos no productivos, algo que pasa en muchas comunidades del mundo, aquellos que no tienen oportunidad de conseguir empleo por su color, preferencia sexual, género, o enfermedades nos hace ya creer lo pequeña que es nuestra conciencia de que son también personas que tienen derechos como cualquier otro, que puede lograr cuanto se proponga usando y validando sus propios recursos, pero de no tener posibilidad de poner a prueba su capacidad y habilidad de hacer para demostrar ser, entonces retrocedemos como sociedad.
Luego miré a niños explotados, trabajando en las calles, vi el trato que un jefe les da a sus subordinados, "¿qué sociedad es esta?", pensé, "¿dónde ha quedado la base de la sociedad?" Sé que no está perdida, pero que nosotros como personas estamos perdiéndonos a nosotros mismos, en cada mala actuación que denigra nuestros ideales, sólo somos parte de grupos, que a pesar de coincidir en puntos claves de nuestro pensamiento, vemos los defectos, el complemento de nuestros círculos dando por resultado la división de comunidad.
La comunidad criticada en conversaciones de dos personas o tres, a la que se emite el juicio de que está mal pero ¿qué hacemos por cambiar? a veces cuando nos corresponde el rol de líderes tomamos una postura autoritaria que nos hace olvidar que nosotros también somos parte de un equipo y que independientemente del rol, tenemos que respetar a los demás, ver sus virtudes para aprovecharlas y tener buenos resultados; cuando nos dicen que seamos agentes de cambio, no se refiere a cuánta gente podemos mover para lograr un resultado, sino qué hacemos para lograr un cambio, cuando somos el cambio el mismo entorno se ve modificado, utópicamente sería maravilloso lograr la paz mundial a partir de únicamente el respeto, sin embargo creo que la mayor virtud del ser humano es el arte de escuchar, como lo decía Erich From, pues creemos escuchar porque oigamos a la otra persona y demos una retroalimentación vacía; la realidad es que escuchar es saber atender el mensaje y comprenderlo, para con base en ello dar si es necesaria una aportación que enriquezca el comentario; de esta manera, es como podemos comprender a las personas y llegarles a tomar aprecio, cariño.
Con nuestros amigos y personas cercanas podemos empezar, no necesitamos irnos a Africa o a Asia donde hay muchos más conflictos entre naciones, donde la escasez de recursos para la alimentación y vida son más que necesarios; para actuar responsablemente y de forma estructurada para respetar los derechos humanos de libertad, dignidad, etc. Actuemos diariamente, demos la oportunidad de escuchar a quien tenemos enfrente, conocer sus puntos de vista, opiniones, podemos aprender datos curiosos que desconocíamos antes de conversar, construyamos nuestra sociedad apegada a los derechos, recordemos nuestras obligaciones y seamos parte de lo que creemos utópico.

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